Enemigo de la guerra y su reverso, la medalla no propuse otra batalla que librar al corazón de ponerse cuerpo a tierra bajo el paso de una historia que iba a alzar hasta la gloria el poder de la razón y ahora que ya no hay trincheras el combate es la escalera y el que trepe a lo mas alto pondrá a salvo su cabeza Aunque se hunda en el asfalto la belleza...
Míralos, como reptiles, al acecho de la presa, negociando en cada mesa maquillajes de ocasión; siguen todos los raíles que conduzcan a la cumbre, locos por que nos deslumbre su parásita ambición. Antes iban de profetas y ahora el éxito es su meta; mercaderes, traficantes, mas que nausea dan tristeza, no rozaron ni un instante la belleza...
Y me hablaron de futuros fraternales, solidarios, donde todo lo falsario acabaría en el pilón. Y ahora que se cae el muro ya no somos tan iguales, tanto vendes, tanto vales, ¡viva la revolución! Reivindico el espejismo de intentar ser uno mismo, ese viaje hacia la nada que consiste en la certeza de encontrar en tu mirada
la belleza…
A10
dijous, 19 / juny / 2008
Como se dibuja a un niño
Para dibujar un niño hay que hacerlo con cariño. Pintarle mucho flequillo, —que esté comiendo un barquillo—; muchas pecas en la cara que se note que es un pillo; —pillo rima con flequillo y quiere decir travieso—. Continuemos el dibujo: redonda cara de queso.
Como es un niño de moda, bebe jarabe con soda. Lleva pantalón vaquero con un hermoso agujero; camiseta americana y una gorrita de pana. Las botas de futbolista —porque chutando es artista—. Se ríe continuamente, porque es muy inteligente. Debajo del brazo un cuento por eso está tan contento.
Si un niño agoniza, poco a poco, en silencio, con el vientre abombado y la cara de greda. Si un bello adolescente se suicida una noche tan sólo porque el alma le pesa demasiado. Si una madre maldice soplando las cenizas. Si un soldado cansado se orina en una iglesia a los pies de una Virgen degollada, sin Hijo. Si un sabio halla la fórmula que aniquile de un golpe dos millones de hombres del color elegido.
Si las hembras rehuyen el parir. Si los viejos a hurtadillas codician a los guapos muchachos. Si los lobos consiguen mantenerse robustos consumiendo la sangre que la tierra no empapa.
Si la cárcel, si el miedo, si la tisis, si el hambre. Es terrible, terrible. Pero yo, ¿qué he de hacerle? Yo no tengo la culpa. Ni tú, amigo, tampoco. Somos gente honrada. Hasta vamos a misa. Trabajamos. Dormimos. Y así vamos tirando. Además, ya es sabido. Dios dispone las cosas.
Déjame que esparza manzanas en tu sexo néctares de mango carne de fresas;
Tu cuerpo son todas las frutas.
Te abrazo y corren las mandarinas; te beso y todas las uvas sueltan el vino oculto de su corazón sobre mi boca. Mi lengua siente en tus brazos el zumo dulce de las naranjas y en tus piernas el promegranate esconde sus semillas incitantes.
Déjame que coseche los frutos de agua que sudan en tus poros:
Mi hombre de limones y duraznos, dame a beber fuentes de melocotones y bananos racimos de cerezas.
Tu cuerpo es el paraíso perdido del que nunca jamás ningún Dios podrá expulsarme.
CASTILLOS DE ARENA
¿Por qué no me dijiste que estabas construyendo ese castillo de arena? Hubiera sido tan hermoso poder entrar por su pequeña puerta, recorrer sus salados corredores, esperarte en los cuadros de conchas, hablándote desde el balcón con la boca llena de espuma blanca y transparente como mis palabras, esas palabras livianas que te digo, que no tienen más que el peso del aire entre mis dientes. Es tan hermoso contemplar el mar. Hubiera sido tan hermoso el mar desde nuestro castillo de arena, relamiendo el tiempo con la ternura honda y profunda del agua, divagando sobre las historias que nos contaban cuando, niños, éramos un solo poro abierto a la naturaleza. Ahora el agua se ha llevado tu castillo de arena en la marea alta. Se ha llevado las torres, los fosos, la puertecita por donde hubiéramos pasado en la marea baja, cuando la realidad está lejos y hay castillos de arena sobre la playa...
EROS ES EL AGUA
Entre tus piernas el mar me muestra extraños arrecifes rocas erguidas corales altaneros contra mi gruta de caracolas concha nácar tu molusco de sal persigue la corriente el agua corta me inventa aletas mar de la noche con lunas sumergidas tu oleaje brusco de pulpo enardecido acelera mis branquias los latidos de esponja los caballos minúsculos flotando entre gemidos enredados en largos pistilos de medusa. Amor entre delfines dando saltos te lanzas sobre mi flanco leve te recibo sin ruido te miro entre burbujas tu risa cerco con mi boca espuma ligereza del agua oxigeno de tu vegetación de clorofila la corona de luna abre espacio al océano De océano los ojos plateados fluye larga mirada final y nos alzamos desde el cuerpo acuático somos carne otra vez una mujer y un hombre entre las rocas.
RECORRIÉNDOTE
Quiero morder tu carne, salada y fuerte, empezar por tus brazos hermosos como ramas de ceibo, seguir por ese pecho con el que sueñan mis sueños ese pecho-cueva donde se esconde mi cabeza hurgando la ternura, ese pecho que suena a tambores y vida continuada. Quedarme allí un rato largo enredando mis manos en ese bosquecito de arbustos que te crece suave y negro bajo mi piel desnuda seguir después hacia tu ombligo hacia ese centro donde te empieza el cosquilleo, irte besando, mordiendo, hasta llegar allí a ese lugarcito -apretado y secreto- que se alegra ante mi presencia que se adelanta a recibirme y viene a mí en toda su dureza de macho enardecido. Bajar luego a tus piernas firmes como tus convicciones guerrilleras, esas piernas donde tu estatura se asienta con las que vienes a mí con las que me sostienes, las que enredas en la noche entre las mías blandas y femeninas. Besar tus pies, amor, que tanto tienen aun que recorrer sin mí y volver a escalarte hasta apretar tu boca con la mía, hasta llenarme toda de tu saliva y tu aliento hasta que entres en mí con la fuerza de la marea y me invadas con tu ir y venir de mar furioso y quedemos los dos tendidos y sudados en la arena de las sábanas.
TE DUERMES
Te duermes a mi lado. Caes silenciosamente en ese mundo donde yo puedo ser alguna remota conocida, una compañera de banca de parque o la amante que acabas de dejar para evadirte a esa región donde, mutuamente, nos privamos de la palabra.
Me conmueve verte dormido, hundido en las sabanas con el abandono del sueño, enigmáticamente encerrado en tu cuerpo.
También yo me dormiré y entonces quizás te despiertes y pienses esto que yo estoy pensando, tal vez me imaginarás enredada en algún árbol enmarañado de los que sabes que me encantan y me quieras alcanzar tocándome, sacándome del mutismo de estación de radio apagada, volviéndome a traer hacia tu lado, hacia el amor que nos dio el sueño.
Y DIOS ME HIZO MUJER
Y Dios me hizo mujer, de pelo largo, ojos, nariz y boca de mujer. Con curvas y pliegues y suaves hondonadas y me cavó por dentro, me hizo un taller de seres humanos. Tejió delicadamente mis nervios y balanceó con cuidado el número de mis hormonas. Compuso mi sangre y me inyectó con ella para que irrigara todo mi cuerpo; nacieron así las ideas, los sueños, el instinto. Todo lo creó suavemente a martillazos de soplidos y taladrazos de amor, las mil y una cosas que me hacen mujer todos los días por las que me levanto orgullosa todas las mañanas y bendigo mi sexo.
Conozco a Chantal gracias a una amiga, Maryl; justo es que a ella le dedique este post...
Para MARYL
ANDUVE POR EL DORSO DE TU MANO, CONFIADA...
Anduve por el dorso de tu mano, confiada, como quien anda en las colinas seguro de que el viento existe, de que la tierra es firme, de la repetición eterna de las cosas. Mas de repente tembló el universo: llevaste la mano a tus labios y bostezando abriste la noche como una gruta cálida.
Llevabas diez mil siglos despertando y el fuego ardía impaciente en tu boca.
De "Hainuwele" 1990
HEME AQUÍ RAÍZ...
Heme aquí raíz, savia de impulsos ascendentes, madre aún, posible siempre, anticipada gestación de un porvenir intruso, intrusa de un presente que desestima el valor de nacer a sí mismo de nuevo. Heme aquí clavando mis ojos de savia encarcelada en los troncos vacíos de los árboles muertos, heme aquí creyendo, queriendo creer en la impostura de las ruinas, en el candor del desastre, el valor de lo opaco, la calidez del humo en los rescoldos. Heme aquí, heme aquí, he aquí que me atrevo a creer en las ruinas.
¡Me atrevo a creer en las ruinas!
De "Conjuros" 2001
NO EXISTE EL INFINITO
No existe el infinito: el infinito es la sorpresa de los límites. Alguien constata su impotencia y luego la prolonga más allá de la imagen, en la idea, y nace el infinito. El infinito es el dolor de la razón que asalta nuestro cuerpo. No existe el infinito, pero sí el instante: abierto, atemporal, intenso, dilatado, sólido; en él un gesto se hace eterno. Un gesto es un trayecto y una trayectoria, un estuario, un delta de cuerpos que confluyen, más que trayecto un punto, un estallido, un gesto no es inicio ni término de nada, no hay voluntad en el gesto, sino impacto; un gesto no se hace: acontece. Y cuando algo acontece no hay escapatoria: toda mirada tiene lugar en el destello, toda voz es un signo, toda palabra forma parte del mismo texto.
De "Matar a Platón" 2004
TE SUPE FRÁGIL Y DESNUDO...
Te supe frágil y desnudo, tan frágil eras, tan desnudo que se quebró tu sombra al respirar. Abrí la puerta y las voces del agua adoptaron la forma de tu cuerpo. Tan leve parecías, tan al borde de ti que la noche aprendió el modo de dormirse sobre el rio.
De "La otra orilla" 1990
¿Y qué hay del sentimiento...
¿Y qué hay del sentimiento? No, no lo hay, aquí no hay sentimiento. ¿Debería haberlo? ¿Es poesía el verso que describe fríamente aquello que acontece? Pero ¿qué es lo que acontece ?
De "Matar a Platón" 2004
Y ahora...
Y ahora, cuando estamos a punto de acabar, tal vez usted pueda decirme por qué se queda a oscuras la ciudad cuando el sol cae oblicuo como una lanza, y es verano.
De "Matar a Platón" 2004
Mejor no digas nada...
Mejor no diga nada. Sería inútil. Ya ha pasado. Fue una chispa, un instante. Aconteció. Yo acontecí en ese instante. Puede que usted también lo hiciera. Suele ocurrir con los poemas: terminan condensándose las formas en nuestros ojos como el vaho sobre un cristal helado; las formas, con su herida. Pues quien construye el texto elige el tono, el escenario, dispone perspectivas, inventa personajes, propone sus encuentros, les dicta los impulsos, pero la herida no, la herida nos precede, no inventamos la herida, venimos a ella y la reconocemos.
Et deixo un pont de mar blava que va del somni fins els teus ulls, des d’Alcúdia a Amorgos, del teu ventre al meu cor.
Et deixo un ram de preguntes perquè t’emplenis els dits de llum com la que encén l’esguard dels infants de Sidó.
Un pont que ajudi a solcar la pell antiga del mar.
Que desvetlli la remor de tots els temps i ens ensenyi l’oblidat gest dels rebels, amb la ràbia del cant, amb la força del cos, amb el goig de l’amor...
Un pont de mar blava per sentir-nos frec a frec, un pont que agermani pells i vides diferents, diferents.
Et deixo un pont d’esperança i el far antic del nostre demà perquè servis el nord en el teu navegar.
Et deixo un vers a Sinera escrit amb traç d’un blau lluminós que cantava a l’Alguer per cantar el seu enyor...
Et deixo l’aigua i la set, el somni encès i el record.
I a Ponza la mort per viure cara al mar... el mar... el mar. L’espai ple de llum on s’emmiralla el mar... el mar... el mar.
El blau del nostre silenci d’on sempre neix la cançó.
Que desvetlli la remor de tots els temps i ens ensenyi l’oblidat gest dels rebels, amb la força del cant, amb la ràbia del cos, amb el goig de l’amor...
Un pont de mar blava per sentir-nos frec a frec, un pont que agermani pells i vides diferents, diferents.
TE DEJO UN PUENTE DE MAR AZUL
Te dejo un puente de mar azul que va del sueño hasta tus ojos, desde Alcúdia hasta Amorgos, de tu vientre a mi corazón.
Te dejo un ramo de preguntas para que llenen tus dedos de luz como la que prende la mirada de los niños de Sidón.
Un puente que ayude a surcar la piel antigua del mar.
Que despierte el rumor de todo tiempo y nos enseñe la olvidada actitud de los rebeldes, con la rabia del canto, con la fuerza del cuerpo, con el goce del amor...
Un puente de mar azul para sentirnos muy juntos un puente que una pieles y vidas diferentes, diferentes.
Te dejo un puente de esperanza y el faro antiguo de nuestro mañana para que el norte mantengas en tu navegar.
Te dejo un verso en Sinera escrito con trazos de azul luminoso que cantaba en Alguer por cantar su nostalgia...
Te dejo el agua y la sed, el sueño encendido, el recuerdo.
Y en Ponza la muerte para vivir frente al mar... el mar... el mar. El espacio lleno de luz donde se mira el mar... el mar... el mar.
El azul de nuestro silencio de donde nace la canción.
Que despierte el rumor de todo tiempo y nos enseñe la olvidada actitud de los rebeldes, con la rabia del canto, con la fuerza del cuerpo, con el goce del amor...
Un puente de mar azul para sentirnos muy juntos un puente que una pieles y vidas diferentes, diferentes.